¿Cómo mejorar la relación con mi suegra?

Elisa: Hace poco tiempo me casé. Para ser sincera, no me puedo quejar de nada. Mi esposo es el hombre perfecto, o al menos para mí. Pero tengo un problema, su madre. La relación con mi suegra siempre ha sido difícil. Desde que empezamos la relación de novios, me hacía jugadas como darme la comida con mucha sal, alimentos que sabe que no me gustaban, entre otras cosas que han sido peores. Sin embargo, desde que nos casamos y nos mudamos juntos a un pequeño apartamento, la señora nos visita literalmente todos los días y sin avisar, porque sabe que eso me molesta ¿Cómo puedo decirle que deje de visitarnos tanto sin empeorar aún más la relación que tengo con ella?

Respuesta: Elisa, lamentamos leer que estés pasando por el conocido mal de suegras. Existen madres que son muy sobreprotectoras con sus hijos. Al parecer ese es el caso de ella. Quizás tu esposo es hijo único o, por el contrario, el hijo menor entre sus hermanos. Estos son los casos más comunes de sobreprotección. A este tipo de madres se les olvida que los hijos no les pertenecen. Son hijos, no objetos. Pero cuando se utilizan los hijos para llenar ciertos vacíos personales o problemas, se crea no sólo una obsesión, sino una dependencia inconsciente por parte de la madre y del hijo también. Si te ha empezado a molestar sus visitas frecuentes sin avisar, lo mejor que puedes hacer es comunicárselo. Pídele amablemente que avise con anticipación los días que irá a visitarlos. Con empatía, dile que entiendes sus visitas tan frecuentes por el apego que tiene a su hijo, pero que ustedes, al ser una pareja, necesitan más espacio. Coméntale que tu hijo se siente feliz con ello.

Deja un Comentario

Accede